Aunque mi vida sea de aluminio
yo me siento musical.
Tanto como al sordo el eco,
mi sombra evade el manantial.
Y no quiero más promesas,
me debe una brisa el mar.
En su lugar sentimos
todo lo que el tiempo hizo estallar.
Aunque la espera sea de aluminio
amo y amaré esperar.
Y desdoblando las penas de otoño
podré nacer en bermellón.
No quiero que me busques,
así no me encontrarás.
En tu mar, vivo.
Nunca estuve lejos sin razón.
Javier Party